A unos días de que se lleve a cabo el informe anual de actividades del
rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Ing. José María
Leal Gutiérrez, podemos adelantar que seguramente será uno de
los eventos de mayor derroche económico que tendrá la Universidad
en el presente año.
El rector ha declarado en diversas ocasiones que el presupuesto de la Universidad
es insuficiente; sin embargo parece que para el informe, no habrá austeridad
alguna.
El presupuesto destinado a la Universidad en el presente año superará
los 2,500 millones de pesos, cifra nada despreciable para quién no ha
mostrado la capacidad para estar al frente de la Máxima Casa de Estudios
de los tamaulipecos.
La Universidad se ha caracterizado solo por ser coadyuvante de los programas
sociales del DIF estatal, en donde cada programa que anuncia la Primera Dama
del estado, es un programa en el que se apunta el rector, para seguir gozando
de las simpatías de quién lo sacó de ser director de una
modesta facultad, a la rectoría de la Universidad.
Una Universidad donde las afinidades personales pueden más que la capacidad,
al momento de asignar puestos directivos en las distintas unidades académicas.
Una Universidad donde es sorprendente el número de egresados a distintos
niveles académicos de los cuales poco se les ve o no se les ve dentro
de las aulas de la máxima casa de estudios y en poco tiempo ascienden
en su carrera profesional.
Una Universidad en la que según el rector se encuentra entre las mejores
del país, sin decir que al momento de asumir su rectoría, la Universidad
se encontraba mejor ubicada y que gracias a su gestión, ésta sigue
alejándose cada vez más de los primeros lugares de las Universidades
del país.
Una Universidad en la que se gastan alrededor de 20 millones de pesos al año
en un equipo mediocre de futbol que solo les da alegría y diversión
a los habitantes de la capital del Estado y que no se atreve a retirarle el
subsidio por temor a que los universitarios de Victoria reaccionen de la misma
manera que el rector lo hacía en sus inicios como estudiante, cuando
encabezaba uno de los grupos de choque que mandaban dentro de la Universidad
en Reynosa.
Una universidad que se escuda en la Autonomía para gastar los recursos
del pueblo sin que se rinda cuentas sobre el destino de los mismos.
Una Universidad con un presupuesto millonario, pero que el año pasado
no le alcanzó para pagar los salarios de sus catedráticos, teniendo
que recurrir al presupuesto del Estado para completar sus gastos.
Por lo pronto, el rector ya aseguró que para el presente año,
proyectos de infraestructura, investigación y desarrollo académico
serán frenados, debido a que el presupuesto otorgado le parece insuficiente.
¿El llamado a la austeridad pregonado hace algunos días por el
rector será aplicado en la fiesta donde tiene poco que informar el Sr.
Leal?.
¿Incluirá los programas sociales en los que participan con fines
políticos algunos de los directivos de las diferentes facultades, como
el caso de la Unidad Académica de Educación a Distancia de Río
Bravo, donde su directora ha venido desarrollando “trascendentes brigadas”…
de cortes de pelo?
Esperaremos con ansia el informe para reafirmar lo que muchos ya sabemos: con
el Sr. Leal, la Universidad continúa avanzando con pasos firmes DE CANGREJO.