…Siempre en el nombre de Dios: arrasar, incendiar, asesinar, robar, postrarse ante cualquier forma de riqueza y de poder, siempre en el nombre de Dios. Ambiciones de poder y de dinero, aventuras violentas, criminalidad en nombre de un catolicismo interpretado a conveniencia. Cuántas guerras, cuántas matanzas, robos, crueldades, se han cometido en nombre de ese catolicismo asociado siempre con el ejército, con el poder y con el dinero.
Y vienen ahora Calderón y su panismo a repetir la misma historia. La religión con el ejército; el gobierno, la ley, la Iglesia, la moral, Dios, todos con el ejército. Se acabó el Dios de los pobres que proclama el evangelio. Dios se convirtió, como en los buenos tiempos de las guerras pontificias y de las Cruzadas, en dios del ejército, dios de las armas, dios de las conveniencias, dios de los panistas, dios de los buenos, dios del dinero. Quieren recetarnos un franquismo a la mexicana. México está madurando y creciendo en medio del terror por ambos lados.
La violencia es siempre una respuesta a la angustia, a la impotencia, al miedo. Con esta presidencia se está empezando a escribir la historia del miedo, la historia de la pequeñez, la historia mexicana de la guerra armada contra los malos. Se le olvida a Calderón que la única guerra que vale es la lucha por la justicia y esa se hace sin el Ejército. Un gobernante que tiene que echar mano del ejército, o no sabe gobernar o quiere esconder sus actos – o su miedo- entre el altar y las armas…
Enrique Maza.
Sacerdote jesuita y escritor.
Proceso 1626
Pag. 54
30 de Diciembre de 2007